En resumen
- Los subtítulos descriptivos recogen el habla y los sonidos necesarios para seguir un video, sincronizados con la imagen.
- En WCAG, el contenido multimedia sincronizado pregrabado pide subtítulos en el Nivel A y el contenido en vivo en el Nivel AA, dentro del alcance y las excepciones que fija la norma.
- El texto automático es solo un borrador. Hace falta una persona para revisar los nombres, los tiempos, los cambios de hablante y los sonidos relevantes.
- Una transcripción resuelve lo que un subtítulo no puede: se lee de corrido, permite buscar texto, citar y saltar a un punto exacto de la grabación.
- Sacamos los subtítulos y las transcripciones de una misma base con marcas de tiempo, así que cualquier corrección se aplica a los dos.
1. Subtítulos descriptivos, subtítulos traducidos y transcripciones: parientes cercanos, pero distintos
Los subtítulos descriptivos (captions) van sincronizados con el video y recogen tanto el diálogo como los sonidos que hacen falta para entender qué está pasando. Pueden indicar quién habla y describir un ruido relevante. Los subtítulos convencionales suelen ser una traducción pensada para quien sí oye el audio original pero no entiende el idioma. La transcripción, en cambio, es un documento. Funciona muy bien para grabaciones de solo audio y sirve para leer, buscar, citar y moverse por el contenido.13
Con una única base corregida y sincronizada se pueden generar los tres formatos, aunque cada uno se edita de forma distinta. Una transcripción admite párrafos y contexto. Un subtítulo tiene que entrar en una línea corta, aparecer en el fotograma exacto y no pisar rótulos que ya estén incrustados en el video.
2. Qué pide realmente el estándar
Las pautas del W3C sitúan los subtítulos para video pregrabado (cuando el audio es necesario) en el Nivel A, y los de contenido multimedia sincronizado en vivo en el Nivel AA. Esos subtítulos tienen que incluir el diálogo, la identificación de quién habla y los efectos de sonido significativos, no quedarse solo con las voces. Ahora bien, lo que exija la ley dependerá de su país y de lo que publique. WCAG es una norma técnica, no asesoramiento legal.21
En la práctica, la diferencia se nota enseguida. Poner un enlace a una transcripción debajo de un video no equivale a ver el video con subtítulos sincronizados. Y al revés: unos subtítulos dentro del reproductor no le sirven a quien escucha solo audio para leer, buscar un dato o citar una frase. Por eso primero vemos qué tipo de archivo tenemos y qué necesita el usuario, y luego elegimos el formato.
3. La audiencia es mucho más amplia que una lista de requisitos
Según la Organización Mundial de la Salud, unos 1500 millones de personas viven con algún grado de pérdida auditiva, y cerca de 430 millones necesitan servicios de rehabilitación. Pero los subtítulos también se leen en un bar con ruido, en una oficina en silencio o en un salón de clases. Los usa quien ve un video en un segundo idioma y cualquiera que no pueda encender el audio en ese momento.41
El texto permite hacer cosas que con el audio no se pueden. Se busca, se cita, se traduce, se agranda la letra y cada cual lee a su ritmo. El W3C recoge además el uso de transcripciones interactivas, que van marcando la frase que suena en cada momento y llevan el reproductor al punto donde el lector hace clic.3
4. Por qué los subtítulos automáticos siguen necesitando un editor
El reconocimiento automático ahorra casi todo el trabajo de teclear, pero no distingue qué error es grave. Un apellido mal escrito, una negación que se pierde, un número cambiado o un cambio de hablante mal colocado pueden darle la vuelta al sentido de una escena. Además, los sonidos que aportan significado pueden no aparecer siquiera en una transcripción de voz. La guía práctica del W3C advierte sin rodeos que los subtítulos generados automáticamente suelen necesitar edición.1
Nosotros revisamos escuchando el audio, no pasando el corrector ortográfico. Mire bien los primeros y los últimos segundos, donde es habitual que se corte algo. Compruebe los nombres propios y las cifras, marque cuándo cambia quien habla y añada los sonidos que hagan falta para seguir el video. Con todo eso listo, vea el video entero para comprobar cuánto dura cada subtítulo, si da tiempo a leerlo, qué tal se ve el contraste y si algún bloque tapa un nombre que ya salía en pantalla.
5. Qué revisamos antes de publicar
Trabaje siempre sobre un único archivo maestro ya corregido, con tiempos por palabra o por segmento, y saque de ahí tanto los subtítulos descriptivos como las traducciones. Guarde el archivo multimedia original y el historial de cambios. Antes de darlo por bueno, pruebe el archivo exportado en el reproductor que va a usar su audiencia. Un SRT puede ser válido técnicamente y, aun así, pasar tan rápido al reproducirse que no haya quien lo lea.
Diseñamos KolWrite alrededor de esa fuente común con marcas de tiempo. Uno edita el texto mientras escucha la grabación, corrige los hablantes y los detalles del idioma y exporta el archivo en el formato que necesita su público. Darle a un botón de exportar no vuelve accesible un video. Lo que cuenta es cómo queda el resultado final, y eso todavía requiere que una persona le dedique unos minutos a cada clip.
Preguntas frecuentes
¿Los subtítulos convencionales y los subtítulos descriptivos son lo mismo?
A menudo usan el mismo formato de archivo y el texto puede llegar a ser idéntico. La diferencia está en para qué sirven: los subtítulos descriptivos (captions) trasladan el habla y los sonidos relevantes a quien no puede oír el audio, mientras que los convencionales (subtitles) suelen traducir el diálogo para quien sí lo oye. Eso sí, el uso de cada término cambia según el país.
¿Los subtítulos automáticos cumplen con las pautas WCAG sin revisión?
Cumplir la norma depende de que los subtítulos finales sean fieles y estén completos, no de la herramienta con que se hayan hecho. El texto automático es un buen punto de partida, pero sigue haciendo falta revisar los nombres, los tiempos, quién habla en cada momento, los fragmentos que se hayan podido perder y los sonidos relevantes.
¿Una transcripción reemplaza a los subtítulos en un video?
Normalmente no. Cuando el audio de un video pregrabado es necesario para entenderlo, WCAG pide subtítulos sincronizados. Aun así, vale la pena publicar también la transcripción como complemento, y en grabaciones de solo audio sí puede ser el documento principal.
¿Qué longitud debe tener una línea de subtítulo?
Tiene que ser lo bastante corta como para que dé tiempo a leerla antes de que desaparezca. Más que contar solo caracteres, medimos el tiempo real que lleva leerla y partimos el subtítulo cuando una frase se alarga más de lo que el espectador puede asimilar a ese ritmo.

