En resumen
- Busque las citas en la transcripción y confírmelas con el audio. No publique nunca una frase que solo haya leído.
- No saque la cita de contexto: lea lo que se dijo antes y después, y escuche el tono del entrevistado.
- Si toca una cita para acortarla o traducirla, hágalo con honestidad y aclárelo cuando su medio así lo pida.
- Fije antes de empezar qué parte de la charla se puede publicar y marque en el archivo los tramos off the record para que no se cuelen por error.
- Antes de subir material delicado a cualquier programa, averigüe adónde va el audio y quién puede verlo. Proteger a la fuente es lo primero.
¿Cómo pasar de la entrevista a la cita publicada?
Avise al entrevistado de que va a grabar y deje ese consentimiento registrado en el propio audio. Transcriba el archivo poco después, mientras aún recuerde la sala. Haga una primera lectura de la transcripción pensando en el enfoque de la nota y una segunda buscando citas. Marque las frases que quiera usar y escuche cada una en el audio antes de pasarla al borrador.
La transcripción ahorra tiempo sobre todo al buscar. En vez de ir recorriendo una hora de audio, busca una palabra que dijo la fuente y cae directo en ese momento. En KolWrite sube la grabación y recibe el texto con etiquetas de hablante y marcas de tiempo; desde ahí busca en el texto para saltar al audio y, cuando está listo para escribir, lo exporta a Word. Ningún bot se une a la llamada.
¿Cómo asegurarse de que una cita sea exacta?
Vuelva a escuchar cada cita que vaya a publicar, desde unas frases antes hasta unas frases después. Las transcripciones automáticas fallan, y en periodismo los errores más graves suelen ser los más pequeños: un «no» que se pierde, un número, un nombre o confundir «él» con «ella». Una frase que suena bien pero dice otra cosa es mucho más peligrosa que un corte obvio, porque nadie sospecha de ella.
Compruebe también los nombres propios y las cifras por otra vía. Escuchar cómo pronuncia alguien un apellido no le dice cómo se escribe, y el programa de transcripción solo intenta adivinarlo. Confirme cargos, lugares y fechas por separado, igual que haría con sus apuntes en papel.
Aproveche la marca de tiempo. Apúntela al lado de cada cita en sus notas para que un editor, un abogado o un verificador pueda oír el original en cuestión de segundos. También será su mejor respaldo si más adelante una fuente asegura que la citaron mal.
¿Cómo mantener una cita fiel a lo que quiso decir la fuente?
Lea lo que está antes y después de la cita. Al hablar, la gente piensa en voz alta, se corrige sobre la marcha y contesta a preguntas que nadie le hizo. Una frase que escrita parece rotunda quizá era solo un ejemplo, una suposición o la respuesta a una pregunta condicionada por usted. Fíjese en el sarcasmo, las dudas o las risas, que en el texto no se ven.
Si acorta una cita, sea limpio. Quitar muletillas y arranques en falso es normal en casi todos los medios. En cambio, cambiar el orden de las palabras, pegar frases de distintos momentos de la charla o borrar un matiz que cambia el sentido no lo es. Siga las normas de su redacción y, si traduce una cita, avíselo y guarde la frase en el idioma original en sus apuntes.
Cuando la entrevista salta de un idioma a otro, por ejemplo entre hebreo, árabe e inglés, revise esos cambios con el oído. Muchas veces todo el sentido de la frase cuelga de una sola palabra que el programa entendió mal.
¿Cómo manejar el material off the record y de contexto?
Pacte las reglas antes de empezar y, si puede, repítalas mientras graba: qué es publicable con nombre (on the record), qué es de contexto (on background) y qué es confidencial (off the record). Como cada redacción entiende estas etiquetas a su manera, aclare en palabras llanas a qué se refiere. Si la fuente cambia las condiciones a mitad de la charla, apunte el minuto exacto tanto en el archivo como en su libreta.
Deje bien marcados los tramos off the record en la transcripción para que no acaben pegados en un borrador por descuido. Si en su medio la norma es borrar esas partes del archivo guardado, hágalo cuanto antes. Y si le pasa la transcripción a un editor, mándele solo la parte que necesite ver.
¿Cómo proteger a las fuentes al usar herramientas de transcripción?
Proteger a la fuente importa más que ahorrar trabajo. Si trata con una fuente vulnerable, un denunciante o un tema delicado, plantéese si esa grabación debería siquiera tocar la nube. La voz identifica a quien habla, así que un archivo de audio es tan sensible como un nombre propio. El responsable de seguridad y el equipo legal de su medio deben marcar el criterio, y eso a veces implica transcribir a mano las entrevistas más delicadas.
Si decide usar una herramienta, averigüe adónde va el archivo, quién puede entrar a verlo, cuánto tiempo se guarda y si lo usan para entrenar modelos. KolWrite explica cómo trabaja en su página de seguridad: conexiones cifradas, almacenamiento AES-256, servidores en Alemania, proveedores de IA con nombre y apellido, y cero entrenamiento de IA con el material de los usuarios. Además, incluye un modelo Base que funciona directamente en su computadora o teléfono para que el audio no salga de su equipo, aunque falla más que los modelos en la nube y exige repasar el texto con más cuidado.
Guarde audios y transcripciones en equipos cifrados, restrinja quién tiene acceso y borre lo que ya no haga falta siguiendo las reglas de su redacción. Las leyes sobre el secreto profesional periodístico cambian de un país a otro; consulte con su abogado hasta dónde llega esa protección.
¿Qué hacer cuando alguien discute una cita?
Busque el minuto exacto en sus notas y vuelva a escuchar el audio. Si la cita es literal y respeta el contexto, ya tiene con qué responder e incluso puede ofrecerle a la fuente escuchar la grabación. Si hay un error, o si las palabras son exactas pero dan a entender otra cosa, corríjalo rápido y sin rodeos, tal como marque su medio.
Guarde la grabación todo el tiempo que indiquen la ley y las normas de su redacción, porque ese archivo es a la vez su prueba y su responsabilidad. Fije de antemano cuánto tiempo se conservarán los audios, déjelo por escrito y aplique siempre la misma regla.
Preguntas frecuentes
¿Puedo publicar una cita sacada directamente de una transcripción automática?
No. Escuche siempre el audio primero. Los programas automáticos cometen errores, y un fallo mínimo en una cita puede cambiar lo que dijo el entrevistado.
¿Necesito permiso para grabar una entrevista?
Avisar al entrevistado es lo ético y la regla habitual en las redacciones. Lo que exige la ley cambia según el país, así que consúltelo con el abogado de su medio.
¿Se pueden quitar las muletillas de una cita?
Casi todos los medios permiten limpiar muletillas y frases que quedaron a medias. Lo que no debe hacer es cambiar el sentido ni el orden de las palabras. Guíese siempre por el manual de estilo de su redacción.
¿Es seguro subir el audio de una fuente a un programa de transcripción?
Depende de quién sea la fuente y de qué programa use. Averigüe dónde se procesa y se guarda el archivo, y pregúntele al encargado de seguridad de su medio. En los casos más sensibles, mejor no use la nube.
¿KolWrite puede transcribir entrevistas en hebreo y árabe?
Sí. KolWrite transcribe en más de 100 idiomas y tiene soporte de primer nivel para hebreo y árabe, incluidas las charlas que mezclan hebreo e inglés. Aun así, escuche siempre el audio antes de publicar.
