En resumen
- Organice la grabación pensando en lo más complicado: distinguir las voces. Un croquis de los asientos y unas pocas reglas ayudan más que cualquier programa.
- En la transcripción, use códigos de participante en vez de nombres. Guarde la lista de correspondencias en un archivo aparte y protegido.
- En un grupo es normal que la gente hable a la vez. Si no logra descifrar un fragmento, márquelo como tal en lugar de adivinar quién habló.
- Compruebe las etiquetas de hablante con el audio en cada cambio de turno antes de citar o contar intervenciones.
- Dígales claramente a los participantes que usted no puede garantizar lo que otros miembros del grupo cuenten al salir de la sala.
¿Por qué es más difícil transcribir un grupo focal que una entrevista?
En una entrevista hablan dos personas por turnos. En un grupo focal hay muchas voces que se interrumpen, se dan la razón en voz alta, se ríen a la vez y completan las frases de otros. Abundan intervenciones breves como "exactamente" o "sí, creo que sí", que son las más difíciles de asignar a alguien.
La sala también complica las cosas. Si pone una sola grabadora en el centro de la mesa, las voces cercanas se oirán bien y las lejanas apenas se escucharán. Además, las sillas crujen, las tazas chocan y la gente gira la cabeza mientras habla. Un audio que parecía claro en persona puede volverse muy confuso al escucharlo después.
Hay que contar con esto antes de la sesión, no a posteriori. Al transcribir un grupo animado siempre quedarán tramos confusos. Como no va a poder resolverlos todos, localícelos bien y asegúrese de que su análisis no dependa de ninguna cita sacada de esos fragmentos.
¿Cómo se preparan la sala y la grabación?
Siente a la gente en círculo o en herradura y ponga frente a cada persona un cartel doblado con su nombre de pila o su código de participante. Coloque la grabadora principal en el centro. Si puede, ponga una segunda grabadora en otro extremo de la mesa como respaldo y para captar el sonido desde otro ángulo. Antes de empezar, grabe una prueba corta y escúchela con audífonos.
Fije unas reglas simples al principio: que hable una persona por vez, que esperen a que el moderador dé la palabra si el debate se acalora y, si el protocolo lo permite, que cada uno diga su nombre o código la primera vez que intervenga. Así se cuida el audio y se mantiene ordenada la charla.
A medida que las personas se sienten, dibuje un plano de dónde está cada una. Tome notas breves con la hora cada vez que vea algo que el audio no puede captar, como un gesto de asentimiento, una reacción o el uso de apoyo visual. Esos apuntes le servirán de guía cuando lea la transcripción más adelante.
¿Qué se debe informar a los participantes sobre el consentimiento y la confidencialidad?
Explique que va a grabar el audio y a transcribirlo, quién tendrá acceso al material, cómo protegerá la identidad de cada uno y cuánto tiempo guardará la grabación. Pida permiso explícito para grabar y ofrezca otra forma de participar por si alguien se niega. Como las normas sobre grabaciones y datos personales cambian según el país y la institución, aténgase a lo que indiquen su comité de ética o su asesor legal.
Hable sin rodeos sobre los límites de la confidencialidad. Usted puede poner a resguardo la transcripción, pero no tiene control sobre lo que los asistentes cuenten fuera de la sala. Pídales que no divulguen lo que digan los demás y aclare que eso es un compromiso mutuo, no una garantía.
¿Cómo se etiqueta a los hablantes en la transcripción?
Use códigos fijos, por ejemplo M para el moderador y de P1 a P8 para los participantes, y guarde en otro archivo la clave para saber quién es quién. No deje nombres reales en el texto de trabajo. Si para el análisis necesita datos demográficos, como el rango de edad o el cargo, apúntelos en una tabla aparte asociada al código de cada participante.
En KolWrite, al subir el audio se genera una transcripción con marcas de tiempo y etiquetas de hablante. Mientras la revisa, cambie cada etiqueta por el código del participante; ese cambio se conservará en todos los archivos que exporte. Tome la separación automática de voces como un primer borrador. En una charla grupal, el programa a veces junta dos voces parecidas, divide a una misma persona en dos hablantes o le suma una interjección corta a quien venía hablando antes.
Si no logra distinguir quién dijo algo, ponga una etiqueta de hablante desconocido. Asignar una frase a quien no la dijo deforma el análisis mucho más que dejar una línea sin autor.
¿Cómo se revisa una transcripción con voces superpuestas?
Escuche el audio entero con el texto delante y deténgase en cada cambio de voz para comprobar la etiqueta y corregir lo escrito. Dedique más tiempo a los tramos de diálogo rápido, que es donde más fallan tanto el texto como la identificación de quién habla.
Marque siempre del mismo modo los tramos en que se pisan las voces, e indique cuándo hablaron dos personas a la vez y a una no se la entendió. Póngase de acuerdo con su equipo sobre qué hacer con los breves comentarios de asentimiento o seguimiento: en algunos análisis se cuentan y en otros se descartan. Además, como la transcripción automática puede confundir datos concretos, compruebe con el audio todos los nombres, cifras y citas textuales.
Antes de publicar una cita, verifique que tenga asignado el código de participante correcto. Quienes lean su trabajo confían en esa precisión.
¿Cómo se analiza la transcripción de un grupo?
Primero lea la transcripción de corrido y después codifíquela por temas. En un grupo focal, la propia dinámica entre los asistentes es parte del resultado: en qué coincidieron, quién cambió de opinión tras oír a otro y qué temas provocaron silencios o tensión. Apunte estos momentos con su marca de tiempo para poder volver directo a ese punto del audio.
Arme una tabla sencilla con los temas en las filas y los códigos de los participantes en las columnas, y ponga citas breves en las celdas. De un vistazo sabrá si una idea salió de una sola voz dominante o de todo el grupo, y quiénes se quedaron callados. Puede exportar la transcripción en DOCX, TXT o JSON para llevarla a su programa de análisis cualitativo.
Al presentar los resultados, refleje lo que el grupo dijo como conjunto. Un grupo focal sirve para ver cómo razona la gente un tema entre varios. No es una encuesta, así que no extrapole las cantidades como si lo fuera.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas personas puede distinguir una transcripción automática?
No hay un número máximo fijo. Al programa le cuesta más separar las voces cuantos más participantes hay, cuando los timbres se parecen y cuando hablan varios a la vez. Por eso siempre hay que repasar las etiquetas escuchando el audio.
¿Debo usar nombres o códigos en la transcripción?
Use códigos. Guarde la lista que relaciona cada código con su nombre en un archivo aparte y protegido, y borre cualquier otro dato personal del documento de trabajo.
¿Qué hago con las voces superpuestas?
Márquelas siempre con el mismo criterio y no adivine quién dijo cada cosa. Cada vez que no pueda identificar una voz con seguridad, use una etiqueta de hablante desconocido.
¿Es mejor grabar con varios micrófonos?
Sí. Poner varios micrófonos suele dar un sonido más claro, sobre todo si se ubican en puntas opuestas de la mesa. Pruebe siempre los equipos antes de que empiece la sesión.
¿Puede KolWrite transcribir grupos focales en hebreo o árabe?
Sí. KolWrite transcribe en más de 100 idiomas y ofrece soporte de primer nivel para hebreo y árabe. De todos modos, revise siempre el texto y las etiquetas de los hablantes antes de empezar el análisis.
