En resumen
- Primero transcriba y luego traduzca. Si hay un error en el texto en hebreo, pasará al inglés y ahí suele costar más detectarlo.
- Revise el texto en hebreo antes de traducirlo. Es el momento más fácil para corregir nombres, cifras o palabras que se hayan entendido mal.
- El hebreo omite datos que el inglés necesita, como el género, el sujeto de la frase o el presente del verbo 'to be' (ser o estar). Por eso, al traducir al inglés a veces hay que interpretar.
- Rara vez se pueden traducir literalmente los modismos, la jerga o las fórmulas de cortesía. Conviene revisarlos teniendo en cuenta el sentido general del fragmento.
- Si va a hacer subtítulos, traduzca el texto ya sincronizado y luego acórtelo para que entre en pantalla. Si el material se va a publicar, pida a un revisor bilingüe que lo compruebe.
¿Por qué transcribir antes de traducir?
Si traduce el audio de forma directa, se pierde el paso intermedio. En cambio, al tener el texto en hebreo delante, puede ver qué se entendió, corregirlo y recién entonces pasar a la traducción. Si traduce directo desde la grabación, una palabra mal oída se transforma sin que nadie lo note en una frase en inglés que suena muy convincente, y ya no hay forma de saber dónde se originó el fallo.
Los errores, además, se van sumando. Una palabra equivocada en hebreo puede tener una traducción coherente al inglés; el resultado se leerá con naturalidad, pero dirá otra cosa muy distinta. De ahí la importancia de seguir este orden: transcribir, revisar el hebreo, traducir y, por último, revisar el inglés.
¿Cómo se prepara el texto en hebreo?
Empiece revisando los nombres y las cifras. Corrija cómo están escritos los nombres de personas, empresas y lugares, y unifique la grafía de cada uno. Escuche el audio para comprobar números, fechas e importes. Si hay partes confusas, aclárelas o déjelas marcadas para que la traducción no esconda la duda.
Después, limpie el texto. Al hablar en hebreo es normal dejar frases a medias, repetir palabras o usar muletillas. Si busca una traducción literal, manténgalas cuando aporten algún sentido. Pero si el texto es para un informe o para subtítulos, bórrelas antes en el hebreo para no arrastrar frases cortadas al inglés.
KolWrite transcribe el hebreo con etiquetas de hablante y marcas de tiempo, y le permite traducir a partir de esa misma transcripción una vez editada. De este modo, los hablantes y la sincronización siguen asociados al texto.
¿Cómo se traduce en KolWrite?
KolWrite traduce transcripciones entre los idiomas que admite sin perder las etiquetas de los hablantes ni los códigos de tiempo. Solo tiene que abrir la transcripción en hebreo ya corregida, elegir el inglés como idioma de destino y lanzar la traducción. Al terminar, puede leer los dos textos en paralelo, exportar la versión en inglés en formato DOCX, PDF o TXT, o crear subtítulos.
Si trabaja con video, puede exportar el inglés como archivo SRT o VTT, o bien grabar los subtítulos directamente sobre la imagen. Cuando necesite los dos idiomas, genere un archivo de subtítulos para cada uno desde la misma transcripción sincronizada; así los tiempos coincidirán por completo.
Antes de empezar, piense para qué va a usar el texto. Si solo quiere enterarse de lo que se dijo, quizá le baste con una lectura rápida en inglés. Pero si va a citar el texto, publicarlo o entregárselo a un cliente, dedique tiempo a revisarlo y guarde la transcripción en hebreo junto al inglés por si alguien necesita comprobar alguna frase dudosa.
¿Qué aspectos del hebreo son más difíciles de trasladar al inglés?
Lo primero es el género. En hebreo, los verbos, los adjetivos y el pronombre de segunda persona ('tú' o 'usted') varían según el género de la persona, y en muchas frases se omite el sujeto por completo. Si alguien dice en hebreo que otra persona está cansada o que va a llegar, en inglés hay que decidir entre 'he' (él), 'she' (ella) o 'they' (ellos/ellas), y muchas veces el audio es la única forma de saberlo con seguridad. Compruebe cada caso en el que el género sea relevante, sobre todo en grabaciones donde hablan varias personas.
El segundo punto son el registro y las frases hechas. Palabras coloquiales como 'yalla' o 'sababa', igual que los chistes, los refranes o el grado de cortesía, no tienen una traducción directa al inglés. Si se traducen al pie de la letra, el resultado puede ser correcto en lo técnico pero fallar en el tono. Fíjese en la intención de quien habla y decida si el inglés debe sonar informal, neutro o formal.
Por último están los nombres propios, que al pasar del hebreo al inglés pueden escribirse de distintas formas. Elija una única forma de escribir el nombre de cada persona y manténgala en todo el texto. Si el material se va a publicar, pregúnteles a los propios interesados cómo escriben su nombre en inglés.
¿Cómo se revisa el texto en inglés?
Si va a compartir el texto final, pida a una persona bilingüe que lo revise y compruebe tres cosas: que no se haya omitido nada, que no se haya añadido nada y que todas las cifras, los nombres y las fechas coincidan con el hebreo. También conviene elegir algunas frases al azar y cotejarlas con el audio original. Cuando se trate de material delicado, como textos legales, médicos o contractuales, la versión definitiva debería hacerla un traductor humano profesional.
Lea el texto en inglés en voz alta una vez. Si nota que alguna frase calca palabra por palabra la estructura del hebreo, por lo general bastará un pequeño retoque para que suene natural.
Fíjese también en las unidades y los formatos: monedas, fechas que empiezan por el día, medidas y menciones al calendario hebreo. Ponga cada unidad justo al lado de su número y use siempre el mismo formato de fecha en todo el documento en inglés.
¿Cómo se crean subtítulos en inglés a partir de audio en hebreo?
Los subtítulos tienen límites muy estrictos: líneas cortas, dos líneas como máximo por bloque y tiempo suficiente en pantalla para que el público pueda leerlos. Como el inglés suele ocupar más espacio que el hebreo al que sustituye, una traducción exacta puede necesitar recortes para ajustarse al tiempo disponible. Empiece por quitar las muletillas y las palabras repetidas, pero mantenga siempre el sentido principal.
Pruebe el archivo final en el mismo reproductor donde se vaya a ver el video y reprodúzcalo con sonido. Si ve que el texto da problemas al mostrarse, una alternativa segura es incrustar los subtítulos en la imagen del video.
Preguntas frecuentes
¿Puede KolWrite traducir una grabación en hebreo al inglés?
Sí. KolWrite transcribe el audio en hebreo y lo traduce a los idiomas disponibles sin perder las etiquetas de los hablantes ni las marcas de tiempo. Como ocurre con cualquier texto automático, conviene revisarlo antes de compartirlo.
¿Debo corregir el hebreo antes de traducir?
Sí. La forma más fácil de evitar que los errores pasen al inglés es corregir antes los nombres, los números y las partes dudosas directamente en la transcripción en hebreo.
¿Por qué el texto en inglés usa el pronombre masculino ('he') cuando quien habla es una mujer?
En hebreo es muy común omitir el sujeto de la frase, por lo que el programa de traducción tiene que adivinarlo. Siempre que el género sea importante en una oración, compruébela escuchando el audio original.
¿Puedo obtener subtítulos en inglés para un video en hebreo?
Sí. Puede traducir la transcripción y exportarla como archivo SRT o VTT, o bien incrustar los subtítulos en inglés directamente en la imagen del video.
¿Es suficiente la traducción automática para contratos o material médico?
No. Tome el resultado automático como un primer borrador. Cualquier documento que tenga implicaciones legales, médicas o económicas debe traducirlo o revisarlo un profesional calificado.
