En resumen
- Con subtítulos y transcripciones, las personas sordas o con problemas de audición pueden usar el contenido de audio y video. Muchos otros usuarios también salen ganando.
- La referencia internacional en accesibilidad web son las pautas WCAG del W3C. En Israel, los requisitos para sitios web y servicios se apoyan en estándares de accesibilidad, y las obligaciones concretas dependen de cada organización y del servicio que preste.
- Para que unos subtítulos sean accesibles tienen que ser exactos, ir sincronizados, recoger los sonidos relevantes e indicar quién habla. El texto automático sin revisar no alcanza.
- Una herramienta sirve para sacar el primer borrador, pero hace falta que una persona lo revise y que un profesional calificado confirme qué normas se aplican en su caso.
- Los eventos en vivo se gestionan de forma distinta a los archivos grabados. KolWrite trabaja sobre grabaciones y no ofrece subtítulos en vivo.
¿Por qué importan los subtítulos y las transcripciones para la accesibilidad?
Un audio sin texto deja fuera a las personas sordas o con dificultades auditivas. Los subtítulos pasan a la pantalla lo que se dice en el video y los sonidos que aportan significado, mientras que la transcripción recoge ese mismo contenido en un documento aparte. Esto también sirve a quienes usan un lector de pantalla o una línea braille, y a cualquiera que prefiera leer.45
Pero la utilidad va más allá. Los subtítulos ayudan a quien ve un video sin sonido, a quien está aprendiendo un idioma, a quien está en un sitio ruidoso y a quien asimila mejor el texto escrito. En general, un contenido accesible acaba siendo mejor contenido para todo el mundo.
¿Qué dicen los estándares en líneas generales?
Las Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web (WCAG), publicadas por el W3C, son la referencia internacional para la accesibilidad web. Exigen subtítulos en los videos pregrabados con sonido y una alternativa en texto, como una transcripción, para el contenido que es solo de audio. También establecen niveles de conformidad y contemplan los subtítulos en vivo y la audiodescripción.123
En Israel, la accesibilidad de sitios web y servicios está regulada por leyes y reglamentos basados en estándares de accesibilidad, entre ellos una Norma Israelí para contenido web basada en las WCAG. Qué normas le tocan a usted, para qué servicios y desde qué fecha depende del tipo de organización, de su tamaño y de los servicios que ofrezca. Como esta normativa se va actualizando, no la resumimos aquí a modo de declaración legal. Consulte a la autoridad competente o a un profesional de accesibilidad calificado para confirmar qué se aplica en su caso.
¿Qué hace que un subtítulo sea accesible?
Lo primero es la exactitud. Las palabras tienen que ser las que se dicen, incluidos los nombres y las cifras. Además, los subtítulos deben ir sincronizados para que el texto salga a la vez que la voz. Cuando no quede claro quién habla, hay que identificar al interlocutor, y también conviene describir los sonidos que aportan sentido, como unas risas, un teléfono que suena o una música que marca el tono.4
También cuenta que se lean bien: líneas cortas, buen contraste y tiempo suficiente en pantalla para leer sin prisa. En hebreo y árabe, compruebe que la puntuación y las palabras en inglés intercaladas se vean bien dentro de la línea de derecha a izquierda. En nuestras guías sobre reglas de subtitulado y subtítulos de derecha a izquierda entramos en estos detalles.
¿Basta con el texto automático?
El texto automático viene muy bien como primer borrador, pero rara vez sirve como subtítulo definitivo. Suele fallar en nombres, cifras y términos técnicos, a veces no detecta los cambios de interlocutor y no describe los sonidos que no son voz a menos que usted los añada. Publicar subtítulos automáticos sin revisarlos puede dejar fuera justo a las personas para las que se hacen.
Tómese el resultado automático como un borrador para corregir escuchando el audio. KolWrite genera transcripciones con etiquetas de interlocutor y marcas de tiempo, de modo que quien revisa puede saltar directo a cualquier punto dudoso. KolWrite no afirma que sus resultados cumplan con ningún estándar legal; la responsabilidad sobre el texto final es de quien lo publica.
Conviene seguir una rutina sencilla de revisión. Primero vea el video con sonido y compare los subtítulos con lo que oye. Después, véalo sin sonido para comprobar que se entiende todo solo con leer. Antes de publicar, repase nombres, cifras, cambios de interlocutor, descripciones de sonidos, longitud de las líneas y tiempos.
¿Cómo sería un flujo de trabajo práctico para hacer accesible un video?
Transcriba la grabación, revise y corrija el texto, añada los nombres de quienes hablan y la descripción de los sonidos importantes y, por último, exporte el archivo. Acompañe el video de un archivo de subtítulos SRT o VTT, o bien incruste los subtítulos en la imagen si no se puede usar un archivo aparte, y publique junto al video la transcripción en un documento de texto, como DOCX o PDF.
Si hay que traducir el video, genere un archivo de subtítulos distinto para cada idioma partiendo de esa misma transcripción ya revisada. Cuando el contenido requiera audiodescripción o lengua de señas, acuda a especialistas, porque son servicios aparte.
¿Qué pasa con los eventos en vivo y cuándo hay que acudir a un profesional?
Para subtitular en vivo reuniones, conferencias o transmisiones hace falta un servicio específico en directo, ya sea con subtituladores humanos o con un sistema en tiempo real. KolWrite funciona a partir de grabaciones que usted sube, así que no entra ningún bot en la llamada ni se generan subtítulos en vivo. Lo que sí puede hacer es transcribir la grabación al terminar para publicar unos subtítulos accesibles y la transcripción.
La accesibilidad tiene una parte técnica y otra legal. Un consultor de accesibilidad calificado puede auditar su sitio, aclararle qué requisitos se aplican a su organización y revisar sus subtítulos. Esta guía ofrece información general y no equivale a asesoramiento legal.
Preguntas frecuentes
¿Necesito incluir subtítulos en mis videos en Israel?
Depende de su organización, del servicio que preste y de la normativa vigente. Consulte a la autoridad competente o a un profesional de accesibilidad calificado para confirmar qué se aplica en su caso. En cualquier caso, poner subtítulos es una buena práctica.
¿Cuál es la diferencia entre los subtítulos y una transcripción?
Los subtítulos salen en pantalla sincronizados con el video. La transcripción es un documento de texto aparte con lo que se dice y, en el mejor de los casos, también con los sonidos importantes. En los contenidos accesibles se suelen ofrecer las dos cosas.
¿Puedo publicar subtítulos automáticos tal como salen?
Mejor no. El texto automático trae errores. Conviene repasar nombres, cifras y términos escuchando el audio, además de añadir quién habla y los sonidos relevantes.
¿KolWrite hace que mi contenido cumpla con la normativa?
KolWrite genera transcripciones y archivos de subtítulos para que usted los revise, pero no garantiza el cumplimiento de ninguna normativa. La responsabilidad sobre el texto final y el cumplimiento de los requisitos legales es de quien publica el contenido.
¿Puede KolWrite subtitular un evento en vivo?
No. KolWrite trabaja sobre grabaciones y no ofrece subtítulos en vivo. Puede transcribir la grabación cuando haya terminado el evento.
Fuentes y lecturas complementarias
- 1W3C, Web Content Accessibility Guidelines (WCAG) 2.2
- 2W3C, Understanding Success Criterion 1.2.2: Captions (Prerecorded)
- 3W3C, Understanding Success Criterion 1.2.1: Audio-only and Video-only (Prerecorded)
- 4W3C Web Accessibility Initiative, Captions/Subtitles
- 5W3C Web Accessibility Initiative, Transcripts